Los Limites – Primera Parte 1(3)

Las relaciones de pareja es un asunto complicado, en el cual se entrelacen muchos factores. A menudo es imposible determinar cual de los factores desató un conflicto. Pero la gran mayoría de los conflictos entre la pareja se deben al mal manejo de algo que se llama “limites”.

De la misma forma como nuestro cuerpo tiene límites determinados, así mismo nuestro espacio afectivo también los tiene. Tal como nuestra piel marca donde se termina nuestro cuerpo, nuestra capacidad afectiva y emocional también es bien definida. No es verdad que podemos aguantar cualquier cosa.  No es verdad que todo sea de nuestro agrado, existen muchas cosas que no lo son.  Verdaderamente existen ciertas conductas de nuestra pareja que no nos agradan, que nos caen mal, en otras palabras sobrepasan nuestros límites de paciencia y tolerancia.

De la misma manera algunas expectativas de nuestra pareja hacia nuestra persona, algunas exigencias o pedidos sobrepasan nuestra capacidad de cumplirlos, o sobrepasan nuestros límites de nuestra capacidad para dar o de cooperar.

Los límites no son malos por si solos, son naturales y son necesarios. Lo que provoca la gran mayoría de los conflictos en las relaciones de pareja es el mal manejo de los límites. Cuando los limites son mal manejados se levantan los muros y se abren las zanjas entre la pareja.

¿Quién conoce tus límites? Solo tú puedes conocerlos. A medida que vayas adquiriendo las vivencias, marcando tus pasos por el camino de la vida, vas descubriendo cuanto puedes soportar, cuales cosas te hacen sentir el bienestar e equilibrio y cuales lo rompen, lo que te da placer y lo que te provoca el dolor, lo que te da fuerzas y lo que te las quita… Cada experiencia que vives va marcando un mapa emocional que establece tus límites afectivos.

¿Son rígidos los límites? ¿Permanecen iguales toda la vida? ¡Claro que no! A medida que vamos creciendo y madurando vamos ampliando nuestros límites. Lo que ayer era intolerable para ti, hoy parece algo que no tiene importancia. También muchas veces ampliamos nuestros límites por decisión propia, cuando nos forzamos en lograr metas, cuando queremos aprender algo nuevo, cuando vencemos los desafíos, cuando somos flexibles y tolerantes con otras personas, cuando manejamos las dificultades usando la inteligencia emocional. Modificamos a diario nuestros límites, sin embargo, ellos nunca dejan de existir.

¿De quién es la responsabilidad de conocer tus límites? ¡Es solo TUYA! Por la sencilla razón de que nadie puede adivinarlos. Algunas personas tienen la capacidad innata de captar las señales de que están violando los límites del otro, pero esto no ocurre siempre.

Lo que ocurre con la mayor frecuencia es que cuando sentimos que nos están violando los limites, nos sentimos agredidos, sentimos que nuestra privacidad fue invadida y reaccionamos agresivamente, muchas veces con violencia, defendiendo nuestros límites. Así nace el conflicto.

Continuara…

 

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Te deseo todo lo mejor en tu relación de pareja!

 

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Gracias

Martha Beato

Tu Relación está en Tus manos!

 

     @MarthaBeato

2 respuestas a Los Limites – Primera Parte 1(3)

  • MARTIN dice:

    Pienso que si las parejas dedicaran un poco de tiempo en trabajar su relación mediante consejos de profesionales, como en esta página, de seguro podríamos crecer y llevarnos mejor en nuestra relación de pareja, a veces surgen situaciones en las que no sabemos como comportarnos y que hacer, pensamos que todo lo que salga de nuestras actitudes heredadas de nuestros padres y o educación es malo. Por ejemplo con respecto a esto de los límites, personalmente simepre he sido un poco machista, y me acostumbré a recibir afecto de mi pareja y atención, sin devolverle a ella tal como recibí yo, con el tiempo ella dejó de hacerlo y yo me molesté y pensé que ya no me quería o ya no estaba enamorada, lo cual me llevo a exigirle que me diera lo que me daba antes, lo cual desembocó en peleas. He estado leiendo artículos de esta página y la verdad me ayudó bastante en todos los sentidos. Respecto a esto de los límites, es verdad, debo ponerlos yo, esto es un síntoma de amor propio y respeto, pero tambien he aprendido a ceder en cosas que antes no lo hubiera hecho, por ejemplo en darle más liberta y respetar sus decisiones aunque no me gusten, por ejemplo ella fuma mucho, antes quise obligarla a que lo dejara, ahora me limito en tolerar eso, ya que es decisión suya, aunque de vez en cuando le recuerdo si controla el asunto, de esta manera ella no se siente presionada ni violentada y yo me desligo de la carga que me suponía el tener que convencerla de dejarlo, son actitudes que he ido cambiando con el paso del tiempo.

    • Martha Beato dice:

      Muchas Gracias por su comentario! Le felicito por tomar la actitud abierta y querer aprender.
      Tu mencionas algo muy cierto, las personas no tienen la educación, mejor dicho la instrucción para poder manejar sus relaciones de pareja de la manera efectiva. Este es el objetivo de nuestro servicio: contribuir a que las personas se preparen y tengan al actitud correcta para sus relaciones sean exitosas.
      Tenemos un fabuloso Taller, muy útil y practico que realmente ayuda a las personas a no cometer errores “tontos”. Por que no revisas la nuestra pagina de “Producto”?:

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